lunes 16 de noviembre de 2009


Me había peleado con el café,

me había peleado conmigo, pero encontré paz

a mi alrededor, en el bus y en el mundo.

La cucharadita de azúcar morena,

la iglesia y el atardecer,

sentía el aire muy amargo

veía con los ojos nublados, pero el corazón

aliviado.


Por Fernando Bermúdez Kuminev

1 comentarios:

Fernando C. dijo...

Nunca hay que pelearse con el café (: