Hoy me fui a dormir con el cielo sin estrellas, pero con Luna, ¿que raro verdad, serán todos esos gases extraños que sueltan las máquinas?, me gustaría tanto poder a veces ver las cosas como las ven las plantas, poder hablar y entender como una, la que sea...Los árboles imagínese la cantidad de cosas que pueden vivir -con solo ya vivir en otro tiempo, vivir tantos tiempos a la vez...-, la cantidad de estrellas que han contado, la cantidad de historias y risas que pudieron haber escuchado y AÚN mejor la cantidad de estrellas fugaces.
Lo más seguro es que las plantas no piensen nada de lo que pensé y describí en este conjunto de signos gráficos (letras) -¡que mal!, poner eso entre paréntesis me sacó de quicio-, puede que lo que ellas sientan, uno no lo vaya a sentir hasta convertirse en una de ellas, y ese es tal vez el asunto más complicado -trillado, dicen también por ahí-, que MUY probablemente vamos a terminar siendo una DE ELLAS.