Hacia dónde y cómo

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domingo, 18 de marzo de 2012

Escape 0


La misma sopa, el idéntico sentimiento que
tantas veces me acechó, una vez más me ha
atrapado.

Una explosión de ideas que simplemente me
han llevado a sentarme frente al reloj y
preguntarle cuándo voy a poder estirarlo -el
tiempo que lleva-, cuando lo voy poder
detener y adelantarlo a mi gusto. Después de
pensar ideas que no son ideas y pensar en
sentimientos que tampoco lo son, me termino
fumando la cajetilla de cigarros mandando a
todo el mundo a la mierda.

Se me acabó la tinta del lapicero, se me
acabaron los minutos de paciencia y vuelvo a
caer en el mismo instante en el que me
encontraba meses atrás. Fueron demasiadas
fotografías, han sido demasiados rollos,
demasiados cuartos oscuros que he pensado.

Preferiría sentarme a quitarle la numeración
a toda la biblioteca nacional, antes que
estar de nuevo aquí, solo, con tanto que
dibujar, tanto que escribir, tanto que...
¿sentir?

Si pudiera escaparme...si pudiera...

Por Fernando Bermúdez K

Nueve 30


He tomado el autobus, me he bajado 3 paradas antes
y he caminado unos cuántos kilómetros -tal vez 2 o 3-,
para llegar a sentarme frente al infinito mar de luces citadinas,
desearía tanto poder tener una rasuradora y quitarme la barba en este instante.

De las cervezas y vinos que traía,
ya me lo he tomado todo
y me encuentro cerca de un precipicio,
al igual que la sociedad y la naturaleza.
Me siento egoísta y decepcionado,
siento tristeza y angustia,
si la batalla la perdí antes de haber empezado.
Ojalá estuviera en mi mente,
ojalá fuera todo un sueño
o uno de esos "sentimientos" pasajeros,
de esos "baches",
pero no es real, puro, crudo
y bastante ácido.

FATAL.

Por Fernando Bermúdez K

domingo, 11 de marzo de 2012

Aparta-miento


¿Pero cómo explicarlo?
Sentía que había encontrado
al amor sincero, al verdadero,
que ya había logrado escapar
de aquel que me llenaba, y al final,
era vacío y me despojaba de todo.

Sabía de forma equivocada
lo que era la buena vida,
dormir a su lado y desayunar caricias,
besos, suspiros y placeres.

Me traicioné, me traicionó y me traicionaron,
el amor, ella y yo mismo...una vez más.

Por Fernando Bermúdez Kuminev

lunes, 9 de enero de 2012

Montezuma


Me había dado cuenta de que el salto hacia la
catarata fue verdaderamente alto 1 segundo
antes de...¿caer?

Ahí, justo ahí,
en ese momento me había dado por completo al ser,
quería retomar el sentimiento,
retomar aquel enamoramiento tan cruel y exquisito
para mi mente.
Recordar las calles de Sofía abandonadas a las
4:30 de la madrugada con una botella de ginebra
en la mano y unos cuantos cigarrillos sueltos
en el bolsillo...eran tiempos que se extraviaron
en algún momento y se encontraron en un mismo espacio.

Al estar 3 metros bajo el agua y sintiendo un bombardeo
de adrenalina en mi pies, siento el momento y dejo
todo el agua aparte y me aíslo.

Escapé una vez más.


Por Fernando Bermúdez Kuminev
Foto: algún amigo la tomo en playa Avellanas

domingo, 8 de enero de 2012

En enero nadie es sincero

La conocía de antes,
su cabello negro y sus labios pequeños,
sus dedos largos y nudillos marcados...
como quería que me durmiera acarieciándome
el cabello.
En enero ya nadie era sincero,
todo había cambiado tanto,
el tiempo se había escurrido entre un lugar y otro,
se nos había deshecho por completo el hilo
que en algún momento nos mantenía..¿unidos?
Mientras se escondía la luna en el mar y me tomaba
el último trago de la botella de ginebra, sentía
el mar erizar mis pies...quería pegar otra vez
las fotos en la pared.

Por Fernando Bermúdez Kuminev

domingo, 31 de julio de 2011

Día 1


Llevaba en Managua menos de 24 horas, el calor era tolerable, pero en definitiva no podía dejar de pensar en la conversación que habíamos tenido con Jorge y Yader la noche anterior en un bar cerca de la "Zona Rosa" -en algo que asemeja un centro, en una Managua perdida-, me había dejado pasmado, no podía creer (o tal vez no quería, y era así de simple) que el mundo estuviera tan jodido, la revolución y el socialismo eran una simple idea que quedaba en el imaginario de las personas, las guerrillas han despedazado por completo la ciudad. Creo que me he enamorado una vez más de la causa y de Andrea.

jueves, 28 de abril de 2011

Plantulas


Hoy me fui a dormir con el cielo sin estrellas, pero con Luna, ¿que raro verdad, serán todos esos gases extraños que sueltan las máquinas?, me gustaría tanto poder a veces ver las cosas como las ven las plantas, poder hablar y entender como una, la que sea...Los árboles imagínese la cantidad de cosas que pueden vivir -con solo ya vivir en otro tiempo, vivir tantos tiempos a la vez...-, la cantidad de estrellas que han contado, la cantidad de historias y risas que pudieron haber escuchado y AÚN mejor la cantidad de estrellas fugaces.
Pero claro las plantas seguro que no le van a prestar atención a esas cosas, tal vez ellas ven lo que nosotros no podemos (hay una frase de un libro muy muy famoso, es el segundo libro con más traducciones, que habla de algo parecido), o tal vez ellas ven la luz diferente, la luz de las cosas...eso que solo el corazón ve....
Yo creo que cuando uno puede ver eso en alguien o en algo, la vida cambia. Ahora imagínese la vida de una planta, cambia todo el tiempo, renace, se desvanece en un éxtasis constante al descubrir a cada instante bellezas más y más indescriptibles -cuerpos de luz-, pero tan maravillosamente exquisitas y caóticas...

Lo más seguro es que las plantas no piensen nada de lo que pensé y describí en este conjunto de signos gráficos (letras) -¡que mal!, poner eso entre paréntesis me sacó de quicio-, puede que lo que ellas sientan, uno no lo vaya a sentir hasta convertirse en una de ellas, y ese es tal vez el asunto más complicado -trillado, dicen también por ahí-, que MUY probablemente vamos a terminar siendo una DE ELLAS.

Haber escrito esto fue un evento totalmente inevitable.

200. Cambio y fuera

jueves, 21 de abril de 2011

Itzamná

Era casi inevitable y además de eso, era sumamente contradictorio, pensar que era mentira que los dioses como Itzamná no vivián en los cielos, que bajaban era cierto, aquí en la tierra también somos hermosos, pero en definitiva y no existe discusión alguna, el vivir en esa cámara llena de estrellas, poder tocar las nubes, poder ver los dos mares el blanco y el azul, esfumarce el uno en el otro -o tal vez al revés-, poder estar en el limbo donde el cielo y el océano se hacen uno solo, presenciar como la unificación más esplendorosa y sutil de lo que es nuestro planeta sucede frente a sus ojos, se crea un espacio infinito y el es parte de ello, no me hacen dudar en lo más mínimo de su existencia. Y pues claro, tampoco dudo de la mía. Compañeros ¿ustedes si dudan?
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martes, 15 de febrero de 2011

Saltando


Siempre había pensado que ese aroma nunca más lo iba a volver a sentir, era terrible y al mismo tiempo tan maravillosamente exquisito, sentir esa fragancia y sentir como el cuerpo y la mente se separan en un viaje a otro momento, a otra calle, a otro cuarto -el suyo-, dejar de estar ahí recostado en el espacio -cualquiera que fuese en ese instante- para estar en su cama viendo sus ojos y sintiendo que el mundo se ha arreglado en medio del caos, que ya nada sobraba y solo esa ginebra esperándonos junto al pequeño guaitil que habíamos sembrado la primavera del año pasado Eugenia lo llamaba "el pequeño príncipe azul"...


viernes, 14 de enero de 2011

Sin presente, sin tiempo.


Existía una situación desde hacía “meses” que daba vueltas en mi cabeza –ya no era ella-, que me hacía caminar en círculos y cuadrados por la noche, perderme en botellas de ginebra, vino, cervezas y a veces algo más. Los cigarrillos eran amigos infalibles, como el reloj rojo y el mismo cassette. Pero todo eso era cuestionable, todo era puramente refutable…no existía ningún motivo real del por qué estar entre todo aquello y encontrarse tan perdido, cuando en realidad, no era más que yo frente a un espejo en un bar del centro, la verdadera situación fue haber perdido el hilo de la conversación mientras tomaba el café por la tarde con Margarita, fue un momento y un espacio aislado. Haber golpeado el lado izquierdo de mi cara contra el piso –o en realidad pudo haber sido mi almohada esa misma noche-, haber escuchado el reloj antes de que sonara y abrir los ojos -esos 5 segundos antes de que sonara el reloj- en la oscuridad.
Los momentos y el tiempo después de haber viajado durante una semana, se habían delimitado en simplemente dos hechos: ver como el cielo se prendía en fuego con cada atardecer para luego dejar nada más que cenizas y restos de objetos brillantes en el cielo –las estrellas-, y sentir el frío en los pies justo antes del amanecer…era así como podía saber que un día más había pasado, que el tiempo pasaba.
Ya recordar las tardes de cafés en aquella esquina con Daniel y Allan era como viajar en el tiempo, perderse en un delirio, era simplemente pasar una película vieja ante mis ojos, pensar en ese tiempo y verlo como un hecho es como sentirse más viejo el día después del cumpleaños…

Quería que esa canción durara por siempre, que esa noche y esos besos hicieran lo mismo, que el olor de la parte de atrás de su cuello nunca se fuera, me estaba perdiendo en un delirio una vez más.

lunes, 13 de diciembre de 2010


Al estar recostado sobre mi cama desnudo,
con la leve luz de mi lámpara,
sintiendo un pequeño escalofrío al tocar mis pies
-uno frío y otro un poco caliente-, no
puedo evitar el recuerdo de ver su cuerpo
tendido y desnudo sobre la misma cama,
con la misma luz tenue, las sombras, sus ojos
y su cabello cubriendo mi almohada.
Sí, es cierto, puede que la extrañe hoy
más que antes y también puede que sea cierto
que necesite -no su cuerpo, sino...-, que precise
su voz, su sonrisa, un silencio para poder romperlo
con alguna idea que pase por mi cabeza, volver a
sentir que existe algo, que las cosas son...
aunque no sepa bien que.

lunes, 13 de septiembre de 2010

O...


Condicionado entre 5 paredes,
ojalá toda la situación entre la angustia - de pensar en ella-,
mis ideas, las fotografías que aún conservo,
los rollos y las cámaras fotográficas en el estante
fuese sencilla y pasajera,
que me fuese indiferente.
Todos los días me levanto a las 5:50 a.m y
en la noche como un chocolate después de comer,
ojalá los chocolates fueran más grandes y así duraran más.
A veces me siento aferrado a ideas, delirios,
dibujos, colores...a veces siento que mi vida se ha llenado
de cosas, pero me siento en el vacío.
Entre los objetivos de la pared y mi abuelo,
entre un mañana mejor y la terrorífica realidad del mundo actual,
mirando por la ventana y sentándome en el balcón a fumar,
derivo entre sueños, entre canciones e imágenes que voy creando,
analizando, desarmando y volviendo a armar,
pero qué es lo que en realidad voy a realizar -eso-,
es lo que me pone a pensar, fumar, soñar, mirar, escribir,
aferrarme, comer chocolates, levantarme a las 5:50, no lograr
que las personas, las situaciones y las fotos me sean indiferentes.

Fernando Bermúdez Kuminev

domingo, 27 de junio de 2010

HOY


Hoy era uno de esos días que desde que me levanté tenía ganas de estar enamorado,
tenía ganas de sentarme a escribir poemas y de empezar a dibujar de nuevo,
se me llenaban los oídos con melodías y todo lo que me rodeaba tenía unos colores tan hermosos. Hoy era uno de esos días en los que uno siente en el aire los olores de todos los momentos
felices en la vida, que uno percibe hasta con las pestaña
Hoy era uno de esos días donde todo se siente como la primera vez,
como el primer beso,
como el primer rayo de sol sobre la piel,
como la primer risa...pero y ¿cómo se sintió todo eso?

Por Fernando Bermúdez Kuminev

martes, 13 de abril de 2010

Vai en 88



¡Bah!
Es cierto
puede que me haya enamorado
de la misma mujer como tantas veces,
pero es algo incontrolable...
La noche se había teñido,
estaba todo de colores brillantes,
música y baile,
cervezas, tragos, cigarrillos y
debo confesar, ella era una situación
a parte.
Los momentos se habían ido del tiempo,
ni siquiera la había terminado de conocer
cuando sentía amor y ganas de olvidarla
a la misma vez.
Odiaba cuando de repente se sentaba a
mi lado y al no estar preparado mi mente
quedaba en blanco viendo sus ojos,
recordando como era que me llamaba -yo- y transportando
ese instante perdido en el espacio,
al metro de Berlín a las 5:07 a.m o llevando
toda la situación de la cerveza, los cigarros, el baile
ella y hasta el mismo 88 de la entrada a un lugar
apartado al final de Creta, llamado Vai.
¿Otra vez estoy empezando a viajar?

Por Fernando Bermúdez Kuminev

miércoles, 24 de marzo de 2010

A destiempo


Tomé una librete y escribí cosas sin pensar,
fluí entre un café y otro,
cuando me di cuenta estaba sentado frente a
La Soledad fumándome la "chinga" del cigarrillo,
me había extraviado entre ese San José que
conocía como mi mano...pero ¿cómo?
Pensaba en viajes al fin del mundo,
pensaba -aún- en ella de cierta forma y todavía
me quitaba de la parte de atrás de mi mente
fotografías que habían quedado colgadas como
recuerdos.
Me encontraba esperando una primavera que no
iba a venir, esperaba el florecer de los árboles y por
el contrario se caían las hojas,
ya esta vez no estaba lejos...estaba aquí.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hamburgo



Las tardes citadinas se me iban llenando de hojas secas,

no entendía muy bien y tampoco me interesaba

saberlo.

La historia aquella que escribía se había terminado,

estaba en un café de Hamburgo a las 11:10 -no tenía cigarrillos,

era otoño-.

Afuera me esperaba la ciudad, en la noche las ginebras del bar

y algunos cigarrillos en la misma esquina, en el mismo local.

Era dueño del tiempo...

Por Fernnado Bermúdez Kuminev

martes, 9 de junio de 2009

Sommus manfiesto


En sueños estoy tan lleno,
acompañado de estos y aquellos
que en momentos pasados llenaron mi vida.
Despierto y me encuentro en el
fin del mundo, donde comienza uno nuevo
y el mío quedó tan atrás, que ni las
horas y días son los mismo...
Son consecuencias, son circunstancias,
son momentos que se llenan de mi,
de calles y bulevares, de sonidos,
olores y paisajes totalmente nuevos,
mis sentidos viven un éxtasis continuo.
Pero mi corazón, ¿él que vive?
el dejó de latir, el dejó de estar ahí
en el pecho y esta lejos...esta en mis sueños;
se quedó en los dibujos de la pared,
en los poemas de la mesa de noche y en las
fotos olvidadas...
¿Cómo llenar el vacío, si es del mismo
tamaño que el universo?

Por Fernando Bermúdez Kuminev

lunes, 10 de noviembre de 2008


Hoy vio el presente, pasado y ahora futuro.
Me quedo sentado
me siento un poco frustrado,
quiro salir volando y abrir mis alas,
tengo miedo de que se rompan en el primer vuelo.
Amigos, compañeros...
Los años vienen y el tiempo no se detiene,
¿qué tan rápido iremos?
No nos dejemos
es cuestión de...ya ni se de qué.
Un cigarrillo al asecho,
un papel que salta de la gabeta
y mi lapicero que se aferra a la mano
con deseo.
Fluye la tinta,
se dibuja y pinta
el mundo deja de ser mundo y es ahora
entidad que emerge ¿suciedad?
Arriba, más arriba ¡BUM!
0:30 No cabe un segundo, ni un minuto
en esta hora, no cabe ni el
pensamiento...cemento ¿cimiento?

Por Fernando Bermúdez Kuminev

jueves, 25 de septiembre de 2008

Mis ojos se levantan con ojos de esperanzas,
no se por qué aun sigo pensando en tanto...
No quiero dejar tantos sueños y tantas pasiones atrás,
quiero que ella se deje llevar,
que se suelte y fluya...
Que me deje entrar en su cabeza, que me
deje pintar todas las paredes de su mente,
que me deje arar su jardín y llenarlo
de quimeras...quiero sumergirla en un mar
de anhelos por un mundo que yo iré haciendo,
creando, dibujando y todo mientras 
vamos cayendo...
 

Fernando Bermúdez Kuminev

jueves, 11 de septiembre de 2008

Y yo con este amor que no cabe en el infinito, con este sentimiento de quererle regalar las estrellas para que me note, de hacer un poema con cada segundo que pasa para que se sienta la muchacha más guapa del universo...
Yo con el deseo de ser quien la lleve a soñar, que la lleve a donde quiera...de no querer ver más los atardeceres porque me basta con sus ojos, no ver ningun otro paisaje más que el de su pelo con el viento...

Emociones

Las emociones que invaden mi espíritu son cada día más grandes y fuertes, me siento poseído por el placer, me siento atraído por el vicio, deshecho por el amor y vuelto a la vida por la libertad de haber podido escoger ese camino por el que voy hoy…
El mundo que creíamos ver no es ni la mitad de hermoso que ese universo que se esconde en nuestras miradas, en nuestras mentes. Ese animal que se esconde en nosotros, solo escapa cuando al fin dejamos las apariencias, dejamos a terceros por fuera y solo así podemos sentir, vivir como en verdad deberíamos. En realidad sentiríamos la realidad si nos dejáramos caer por una sola vez, cree en esos sueños, en esas ilusiones y en ese momento romperíamos el cristal y la realidad sería una vez más debajo del mar, la Luna sin explotar nos quemaría y arderíamos en fragmentos que al tocar el aire se hacen uno, convirtiéndonos en estrellas fugaces que atraviesan el cosmos.