Hacia dónde y cómo

Hacia dónde y cómo

jueves, 13 de marzo de 2008

Balas



"Somos balas que atraviesan el mar"
, así de fácil la idea nació y se quedó...
Pero yo no creo que sea una bala, yo me subí a esta nube
y estoy viendo a las balas volar sobre
y por debajo del mar...
Me siento solo,
a veces me divierto y me deslizo por los arco iris,
voy saltando de nubes en nube, veo atardeceres
y a las Lunas llenas..., pero igual siento que estoy solo.
Aún no me atrevo a bajar con las balas siento que si
bajo me acribillarán,
caeré muerto al instante.
Me considero casi un ermitaño separado de tantos
estando a tan solo un salto.

Por Fernando Bermúdez Kuminev

lunes, 10 de marzo de 2008

NuEvO



"Soñó que caía de un avión y antes de tocar el suelo de la mano era agarrado por otra, una suave y delicada que lo llevó a volar por encima del mar, se sentaron en unas sillas él y la persona que lo atrapó antes de caer, en las nubes ella lo miraba a los ojos y pronunció unas palabras, pero él no la escuchó y ella se desvaneció al instante, el sueño había acabado. Despertó se sentó en la cama tomo un lapicero y escribió el sueño en su brazo derecho.
Lo extraño de todo el suceso, es que hasta ese momento el solo podía escribir con la mano derecha."


Nuevas experiencias, una nueva historia un nuevo experimento.
Siento un renacer, una sensación diferente, las cosas fluyen con más
naturalidad esta vez...veremos que sucede.

Por Fernando Bermúdez Kuminev, extracto de Cartas.

Blub

Blub, es el sonido que despierta en mi algo extraño
lo pronuncio en mi cabeza y muchos recuerdos la atraviesan
¿qué sera?, como cuando uno ve el cielo en la noche y se pregunta
¿qué habrá a la par de aquella estrella?
Los días están pasando demasiado rápido siento que se escapan,
siento que voy en una carretera y ni tiempo para ver
las flores de la orilla tengo.
A veces me dan ganas de devolver el tiempo, pero cómo....
Hoy soñé que caía de un precipicio y esta vez si golpeaba
el piso, al despertar estaba en el suelo sí había caído, pero
de todas formas me levanté. No importa caer, lo que
en realidad importa es tener valor para levantarse.
El cielo es azul y tengo ganas de tomarmelo, tengo ganas
de pintar el mar, de cortar las montañas.
Tengo sed.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Misterio...



Que rareza, ese vacío en el estómago que siento, es como el miedo al salir corriendo de algo que lo sigue a uno, es algo parecido al sentimiento de cuando uno cae en la "Montaña Rusa" en el Parque de Diversiones, es casi como el sentimiento de cuando uno salta del columpio...
Las ideas están incompletas, ella es yo, yo soy ella, somos todos el mismo ser, ese misterio me atrapa. Inconsistentes dilemas son los que llenan la sociedad de hoy y en las minorías puede
que este la verdad, los pueblos abandonados, las culturas que han sido
sometidas, las manos siguen vacías y por desgracia
los estómagos de lo que será nuestro futuro están llenos de parásitos,
¿por qué?...
El cielo se ha teñido de tres colores, el cigarro no se ha terminado pero las formas en el cielo
son tan increíbles que estoy impresionado, quisera quemar el cielo como si fuera una pintura y que se
fundiera, que solo quedara el firmamento, el vacío con estrellas...verlo hasta poder descubrirlo, hasta poder
encontrar la salida.
Me confundo, me arrepiento, me salgo, vuelvo a entrar, vuelvo a salir, caigo y me levanto,
siento y dejo de sentir, es al revés pero tantas cosas ocurren como aquella vez...Las melodías
son tan preciosas, el poder de la música y el viaje, el pensamiento esta vez
fue más allá.
De este viaje yo me pregunto qué es verdad y qué no lo es...

Por Fernando Bermúdez Kuminev

sábado, 19 de enero de 2008

Enamoramientos de sentimientos y musas.

En estos momentos quiero estar junto a ella, siento que la necesito, que necesito a alguien que me llame, alguien a quien llamar, dar un beso con pasión y dar uno de esos abrazos que duran y uno siente que el tiempo se detiene…
Pero no es la soledad lo que me frustra, es más bien el deseo negado, siento esperanzas pero las pierdo en segundos, tantas cosas se me vienen a la mente cosas bonitas y luego uno despierta. Siento que vivo y muero al instante, vuelve el frío, de esos fríos que uno pierde la sensibilidad de hasta el último pelo.
Cuando uno pasa el frío, uno cae en la cuenta que se enamoró del amor y no de una mujer, uno se da cuenta de que fue el sentimiento el que lo hacía volar y no la mujer de la que uno creía haberse enamorado.
Los problemas llegan cuando uno conoce a la mujer que le quito le frío y con el el primer beso, sintió que esta vez sí era diferente, que esta vez si era de ella de quién esta uno enamorado. Y de un momento a otro ella ya no esta, ya no hay llamadas y todo pasa por un mundo que se impone, por condiciones que hacen distancias cada vez más grandes, ahí es cuando uno cae y deja por momentos de ver luces de esperanza, a ratos vienen, a ratos se van y de eso se tratan los días, de seguir buscando y esperando salir, de terminar los días de caminar por la calle y no sentir frío bajo el sol sino calor, oír bulla en la calle y no silencio.

Por Fernando Bermúdez Kuminev.

viernes, 21 de diciembre de 2007

El Valle de Los Cometas Perdidos.


Hoy es un día más de este mes de Venus, Venus estrellado como es llamado donde todo se ve de un color café-grisáceo. La bella Rosa de mañana, se levanta con el primer resplandor de Sol que da en su rostro, abre sus pétalos, dejando caer los rubíes que son rocío de la noche. Ella sabe que todos la ven pero como si eso fuera poco, continua su paso por la “Galaxia”, pasando por los azules anillos de Saturno una de sus Lunas le recuerdan a su Príncipe Azul, como así lo recuerda así cae la lágrima de su rostro en el vacío y se deja llevar por el viento. ¿Por qué mi bella Rosa derrama una lágrima por ese cardo, esa espina que solo dejo rastro de hipocresía, por qué mi bella Rosa llora por él?
Su recuerdo no es mas que el de “La Noche Maravillosa”, la noche de que fue la Inauguración de El Valle de Los Cometas Perdidos. Esta fue inolvidable por todos, excepto por mi que la verdad no asistí, por estar en mi balcón pensando en ella, en como se me iba de las manos a cada momento, como se consumía la caja de cigarrillos, como se consumía la botella de vino, como todo pasaba sin que yo estuviera en verdad ahí, intente ver las estrellas pero me di cuenta de que no había ninguna todas estaban en “La Noche Maravillosa” no vi ni una sola estrella fugaz porque también todas andaban ahí.
Era un día miércoles cuando la fiesta sucedió, todos listos para esta noche tan especial. Fue La Inauguración del Valle De Los Cometas Perdidos, el lugar donde se descubrió la línea entre la vida y la muerte, entre los sueños y la realidad, un lugar donde no existen las nubes blancas, donde el cielo es verde y de noche es celeste, done las estrellas son rojas y los cometas de todos los colores, la nubes son moradas y su lluvia es fucsia y si dejas que te toque te hace decir todo lo que sientes.

Extracto de El Valle de los cometas Perdidos por Fernando Bermúdez Kuminev

jueves, 6 de diciembre de 2007

Sus ojos


Me gusta su mirada
por ser tan dulce.
Me gusta su mirada
porque tiene sabor a miel.
Me gusta su mirada
porque me dan ganas cuando
la veo de besarla.
Me gusta su mirada
porque siento que me
comprende.
Y es que sus ojos
Son tan lindos que
Al cerrar mis ojos su
telón, sus ojos
serán lo último que vean.

Por Fernando Bermúdez Kuminev

Emociones

Las emociones que invaden mi espíritu son cada día más grandes y fuertes, me siento poseído por el placer, me siento atraído por el vicio, deshecho por el amor y vuelto a la vida por la libertad de haber podido escoger ese camino por el que voy hoy…
El mundo que creíamos ver no es ni la mitad de hermoso que ese universo que se esconde en nuestras miradas, en nuestras mentes. Ese animal que se esconde en nosotros, solo escapa cuando al fin dejamos las apariencias, dejamos a terceros por fuera y solo así podemos sentir, vivir como en verdad deberíamos. En realidad sentiríamos la realidad si nos dejáramos caer por una sola vez, cree en esos sueños, en esas ilusiones y en ese momento romperíamos el cristal y la realidad sería una vez más debajo del mar, la Luna sin explotar nos quemaría y arderíamos en fragmentos que al tocar el aire se hacen uno, convirtiéndonos en estrellas fugaces que atraviesan el cosmos.